SOBRE EL ANÁLISIS DE ACEITE
A comienzos de los años cuarenta las compañías de ferrocarril de Estados Unidos empezaron a realizar análisis de aceite. Deseosos de adquirir nuevas locomotoras diesel, los técnicos probaron los motores utilizando un sencillo equipo espectrográfico. Dado que las locomotoras de vapor dejaban su lugar a las locomotoras diesel, el análisis de aceite se volvió cada vez más habitual.
A mediados de los años cincuenta, gracias al éxito de las compañías de ferrocarril, la armada de EE UU empezó a utilizar técnicas espectrométricas para probar los motores de sus aviones a reacción. El ejército y la Fuerza Aérea de EE UU comenzaron a utilizar los análisis de aceite a finales de los cincuenta.
En Europa se produjo una evolución similar. Las compañías de ferrocarril (por ejemplo, la SNCB belga) fueron las precursoras en los años sesenta. Los constructores de motores de aviones (caso de SNECMA/TURBOMECA) y las compañías aéreas también siguieron el mismo desarrollo.
En los setenta, el servicio de análisis de aceite comenzó a ser comercializado, primero por compañías especializadas y más tarde por compañías petroleras.
Más sobre la historia de ANAC |